sábado, 29 de mayo de 2010

Acá empezó todo...

Yo me creo una buena persona, pero para afuera.
Muchas veces me encuentro charlando con alguien que me está contando algo con un notable énfasis e interés en lo que dice, y yo, que soy buena persona, miro muy atentamente con la mejor cara de “te estoy recontra requeté atendiendo y me interesa muchísimo lo que decís”. Pero para mis adentros capaz estoy pensando “me parece que tiene mal aliento… pero todavía no pude oler bien”, “a que no me acuerdo que remera tengo puesta sin mirar para abajo… la puta ya mire” o “¿porque creerá que a mí me interesa eso? ¿Cómo llegue a estar hablando con este/a de esto? Pero la mierda si seré salado che!”. Igual la sigo piloteando y de vez en cuando le digo: “mhjum…, sii…, claro…, tenes razón…, es exactamente lo que estaba pensando, te juro”.

También me doy cuenta que cuando ando borracho, pero nivel borracho entendible, ese que se le nota que está en pedo pero que todavía no te da asco, paso por algunas situaciones similares, con la diferencia de que ya no lo hago de mala persona, sino porque me suelo olvidar el hilo de la conversación.
Justamente el otro día que yo salgo del boliche, borracho claro, sino no tendría gracia que lo esté contando, me encuentro con Laura, una amiga que se peleo con el novio que justamente es amigo mío. Linda la mina pero Mauro (el novio) es muy amigo como para aprovecharme de la situación, capaz que si era algún gilastrun la historia se ponía más interesante. Pero no así que mala suerte para ustedes.

Resulta que no tuve otra opción que cambiar de borracho chamuyador a borracho psicólogo (porque hay muchas etapas de borrachera pero eso no viene a la historia) y sentarme a escuchar toda la perorata de porque se habían peleado, que él es un pelotudo, que es un inmaduro, caprichoso y bla, bla, bla. Y yo como buen amigo (del novio, porque capaz que todo lo que decía Lau era verdad) la consolaba diciendo que no se preocupe que mañana iban a arreglar todo, que seguro se enojo demasiado y la cosa no era tan grave, que a Racing le va mal ya hace unos años… y ahí es cuando me doy cuenta que no tengo ni la mas pálida idea de que mierda estaba hablando. Pero yo no como barro, ya me vi envuelto en situaciones similares y he salido airoso.
El truco es rápidamente visualizar el contexto, te ubicas donde estas parado, quien es la que tenes al lado, te fijas si le estas tocando una teta o el culo porque capaz la mina era tuya, cuando te das cuenta que la mina no te da bola te pones un poco triste, pero bueno otro día tendrás mas suerte (si la onda es consolarse también un poco a uno mismo para que no te agarre la depre de que te vas a dormir solo). En el momento que me avivo que era mi amiga y que estaba llorando, me acuerdo que yo estaba ahí ayudándolo al otro guacho de mierda que capaz se levanto otra mina de caliente nomas. Pero por el momento me toco hacer de amigo así que en eso me concentro.

Para cuando me di cuenta estábamos esperando afuera de la casa de Mauro, ella (todavía llorando y malhumorada) y yo (todavía en pedo). Y al parecer ella ya me había contado toda la historia de porque estaba tan disgustada con el novio, ya me miraba esperando que yo acote algo, o sea para eso estaba ¿no?
Yo les juro y les perjuro que no lo hice de maldito, como cuando estoy sobrio, pero en verdad quería decir algo, quería ayudar, imploraba a los dioses que veía en los dibujitos cuando era chiquito que me iluminen para decir algo que la calmara un poco y no lo entierre a mi amigo más de lo que estaba. Pero se ve que los dioses no hacen milagros tan grandes como para hacerme decir algo coherente a la “conversación” que estaba teniendo, aunque lo que sí pudieron hacer fue que vibrase mi celular. “Ohh! santo remedio” pensé yo, “capaz es Mauro que vio mis sms y viene a hablar con ésta… no doy más del embole”. Saco mi celular aguantando la sonrisa para que mi amiga no se diera cuenta de lo contento que me había puesto y miro: …Batería Baja… Se me cayó el mundo! Porque las esperanzas de levantarme una mina ya se me habían caído hace rato. Mi única salvación, el celular, me estaba abandonando…
Ya casi vencido, todavía intentaba hablar bien de Mauro: “él también debe estar mal, mañana cuando hablen se arregla todo otra vez”, “capaz que ya se durmió… con la otra jaja… ahh no está para chistes la situación. Ok”.

Pero cuando estaba a punto de gritar “ME QUIERO IRRR”, patalear, arrancarme los pelos de los huevos uno por uno, agarrar algún objeto contundente y clavármelo en los oídos, Laura me dice: “Capaz tengas razón, se habrá dormido y mañana me va a llamar para hablar… vamos lleváme a casa por favor”… Yo quedo estupefacto, no entendía nada. ¿Sera que habré dicho algo? ¿Mientras pensaba morirme, balbucee algo que parecían palabras con sentido?, ¿Messi va a jugar igual de bien en la selección que en el Barcelona?... ya me estaba yendo por las ramas de mis pensamientos otra vez… así que me frené, me dije: Marcos, esta es tu oportunidad… no digas nada porque seguro la cagás, calladito subite al auto y llevala. Quien dice, capaz de vuelta hasta te cruzas alguna puta madrugadora y terminas como un rey…

Y así fue nomas… no, no me cruce ninguna puta de vuelta. Me volví a mi casa y estaba mi vieja ya despierta con unos mates. Pero otro día les cuento cuando me pongo a charlar con mi vieja borracho sin que ella se diera cuenta… o eso creo yo por lo menos.

Saludos a todos, o al uno que pueda llegar a leer esto. Otro día cuento alguna otra cosa.

1 comentario:

Sebastián dijo...

Na bolo, sos un groso jajaajajajaj
No tenes nada que envidiarle a lupine!!!!
Hasta se parecen en eso de que ninguno de los dos la pone massss!!!!! jajajajajajajajjjjj xD xD xD

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